CULPA

CULPA

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, reunida en pleno, ha fijado doctrina sobre la solución aplicable a los casos de daños en los bienes causados por la colisión recíproca de vehículos sin determinación del grado de culpa de cada conductor cuando haya una colisión sin culpables claros.

 

Esta sentencia destaca por cuanto corrige (complementa), la anterior doctrina fijada en la STS 536/2012, de 10 de septiembre. Con la solución ofrecida con anterioridad, solo cabía la reparación proporcional (rara vez), cuando podía acreditarse el concreto porcentaje o grado de incidencia causal de cada uno de los vehículos implicados; de no ser así, ambos conductores (sus aseguradoras en caso de estar asegurados), respondían del total de los daños personales causados a los ocupantes del otro vehículo con arreglo a la doctrina llamada de las indemnizaciones cruzadas y amparándose en el principio de solidaridad social.

 

 

Esto explicaba que la indemnización de los daños a las personas solo quedara excluida por culpa exclusiva de la víctima o fuerza mayor extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo, lo que equivale a una responsabilidad sin culpa del conductor.

 

Sin embargo, ahora, el Alto Tribunal, completando la anterior y estando al principio de culpa o negligencia del conductor causante del daño, con la inversión de la carga de la prueba que resulta de la LRCSCVM y del principio general de responsabilidad por riesgo que preside dicha norma, señala que cuando ninguno de los conductores logre probar su falta de culpa o negligencia en la causación del daño al otro vehículo cabrían en principio tres posibles soluciones:

 

 

  • que cada conductor indemnice íntegramente los daños del otro vehículo;
  • que las culpas se neutralicen y entonces ninguno deba indemnizar los daños del otro vehículo;
  • que cada uno asuma la indemnización de los daños del otro vehículo en un 50%.

 

La Sala considera que la tercera solución es la «más coherente» con la efectividad de la cobertura de los daños en los bienes por el seguro obligatorio de vehículos de motor.

 

A juicio de los magistrados, cualquiera de las otras dos o bien podría privar por completo de indemnización, injustificadamente, al propietario del vehículo cuyo conductor no hubiera sido causante de la colisión, pero no hubiese logrado probar su falta de culpa. También podría dar lugar a que se indemnice por completo al propietario del vehículo cuyo conductor hubiera sido el causante de la colisión pero sin que exista prueba al respecto.

 

Esto, según se añade en la sentencia, explica que la indemnización de los daños a las personas solo quede excluida por culpa exclusiva de la víctima o fuerza mayor extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo, lo que equivale a una responsabilidad sin culpa del conductor.

 

En tales casos, si no hay prueba del grado de culpa de cada conductor, la sentencia 536/2012, de 10 de septiembre, de pleno, ya fijó jurisprudencia. Recordar que se dijo que la solución del resarcimiento proporcional es procedente solo cuando pueda acreditarse el concreto porcentaje o grado de incidencia causal de cada uno de los vehículos implicados. De no ser así, ambos conductores responden del total de los daños personales causados a los ocupantes del otro vehículo con arreglo a la doctrina llamada de las indemnizaciones cruzadas.

CONTACTAR

fuentes: noticiasJuridicas/ ElDerecho/ CENDOJ