Transporte autónomo

Transporte autónomo

Poner en circulación medios de transporte autónomos lleva consigo problemas legales, ya que la normativa actual se fundamenta en que al frente de los vehículos se encuentra una persona, responsable de posibles accidentes o negligencias. Además, el punto de mira no hay que reducirlo a coches, sino a buques ( Yara Binkerland) o camiones (Truck Platooning Challenge).

 

Hasta que llegue esta revisión normativa que prevea una utilización generalizada de medios de transporte plenamente autónomos, el debate legal sigue abierto y serán los tribunales los que tengan que interpretar determinados conceptos jurídicos del régimen actual de responsabilidad del transportista.

 

Defectos de fabricación

Explicar de quién es la responsabilidad de un accidente si su causa es un fallo o defecto de fabricación no debería variar mucho la futura normativa a la presente: el defecto de fabricación no exonera al transportista de su responsabilidad ni por los daños causados». (El transportista dispone de una acción de repetición contra el fabricante).

 

Ciberataques

Podría tratarse de un caso de fuerza mayor y no responder el transportista de los daños causados. Sólo estarían incluidos los conocidos como de día cero o brechas de seguridad (desconocidos hasta que se produce el hecho).

 

Si fuera a causa de un mal mantenimiento respondería el transportista pero hay que tener en cuenta que habrá un mantenimiento que el futuro el transportista no pueda controlar (software), a excepción de la falta de su actualización.

 

Semiautónomos (conducción manual a autónoma de forma voluntaria).

El conductor seguirá siendo responsable cuando la función de piloto automático sea meramente asistencial o no esté plenamente desarrollada.

 

El fabricante es responsable de informar al conductor de las funcionalidades de su vehículo de tal manera que la falta/malos datos implicaría la responsabilidad del fabricante.

 

fuente https://bit.ly/2PQbtUS